El acceso al transporte es un objetivo explícito del Reglamento (UE) 2024/1679, que regula la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) — recogido en su propio articulado. En el artículo 50 establece que las infraestructuras transeuropeas deben garantizar movilidad fluida y accesibilidad en particular para las personas en situación de pobreza de transporte o vulnerabilidad —con especial mención a quienes tienen discapacidad o movilidad reducida— y para quienes viven en regiones remotas, rurales, insulares, periféricas o montañosas, así como en zonas de baja densidad de población.
El propio Reglamento sitúa esta idea en su marco más amplio, en el preámbulo: la red debe contribuir a la cohesión económica, social y territorial, atendiendo tanto a la movilidad de mercancías como a la de personas, con foco específico en la conectividad de las regiones remotas, rurales e insulares. Además, añade una capa más concreta: la red debe mejorar la calidad de los servicios y el acceso para todos los usuarios, prevenir la pobreza de transporte, y prestar atención particular a la dimensión de género en el acceso a servicios e infraestructuras.
El Corredor Atlántico, como uno de los nueve corredores prioritarios de la TEN-T, se rige por este marco como principio rector de su desarrollo.
Si quieres conocer la magnitud completa de su red (5.413 km ferroviarios, 9 puertos, 30 nodos urbanos) puedes verlo en nuestro artículo ¿Qué es el Corredor Atlántico y por qué es clave para el futuro de España?.
Ahora, vamos a detenernos en cómo se traduce, en cifras, el compromiso de acercar el transporte a las personas.
Conectividad del Corredor Atlántico: la evolución 2025-2030
El acceso al transporte se puede medir. En minutos, en población, en estaciones.
Es justo lo que mide el Informe de conectividad a la alta velocidad del Corredor Atlántico, elaborado por la Oficina del Comisionado: cuantifica cuánta población puede llegar a una estación de alta velocidad del Corredor en menos de una hora.
Hoy, el Corredor Atlántico cuenta con 33 estaciones de alta velocidad en 8 comunidades autónomas y 19 provincias. El 86% de la población de esas comunidades ya cuenta con una estación en menos de una hora: 22,4 millones de personas. A escala nacional, esa cifra equivale al 47% del total de la población española.