Llevar el semirremolque en tren durante la parte más larga del recorrido y reservar la carretera para los tramos inicial y final. Esa es la lógica de las autopistas ferroviarias: aprovechar la eficiencia del ferrocarril en los trayectos largos sin renunciar a la flexibilidad del camión en origen y destino.
La categoría Autopista Ferroviaria de los Premios Corredores 2026 reunió tres propuestas que abordan ese reto desde puntos distintos. El galardón lo obtuvo Tramesa–Transitalia, que en enero de 2026 puso en marcha la primera autopista ferroviaria internacional en ancho ibérico entre Valencia y Entroncamento, en Portugal. Este proyecto quedó recogido en la primera entrega del Radar de Tendencias.
Esta segunda entrega se centra en las otras dos candidaturas: Sistema Intermodal Manzano, que propone un nuevo sistema de carga para reducir la dependencia de grandes terminales y grúas pórtico, y Transglobal (Grupo Davila), que plantea conectar Vigo con Madrid y Barcelona mediante servicios ferroviarios apoyados en una terminal ya operativa y en los importantes flujos de mercancías que hoy recorren esas rutas por carretera.





