Los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), correspondientes al cierre de 2025, dibujan un sector ferroviario de mercancías que empieza a moverse en una dirección distinta. Más allá de los porcentajes, lo que reflejan las cifras es un cambio en la forma en que se organiza el transporte de mercancías, con un peso cada vez mayor del modelo intermodal y una mayor presencia de nuevos operadores.
Se trata de una evolución que no responde a un único factor, sino a varios movimientos simultáneos: cambios en la demanda, ajustes en la operativa y una progresiva reconfiguración del mercado.
Cuando la distancia también cuenta
Para entender bien qué está ocurriendo, no basta con fijarse en cuánto se transporta, sino también en cómo y a qué distancia. Las toneladas netas —es decir, el peso total de la mercancía junto con su embalaje— han aumentado un 12,9% en términos interanuales. Sin embargo, el dato que aporta más contexto es el de las toneladas-kilómetro netas, que crecen un 14,6%.
Esa diferencia no es menor. Lo que indica es que el ferrocarril no solo está moviendo más mercancía, sino que está ganando terreno en recorridos más largos, donde su papel resulta más competitivo frente a otros modos de transporte. En este escenario, los ingresos del sector alcanzan los 79,8 millones de euros, con un incremento del 2,8%.





