La descarbonización del transporte marítimo ha dejado de ser un objetivo a futuro para convertirse en un desafío inmediato que está transformando las rutas logísticas hacia Europa. Desde el 1 de enero de 2024, las navieras están obligadas a cumplir con el European Union Emission Trade System (EU-ETS), un mecanismo que exige la compra de derechos de emisión de gases de efecto invernadero por cada escala realizada en puertos de la UE. En la práctica, esta medida ambiental está provocando cambios en el mercado y plantea un riesgo de deslocalización hacia puertos de países vecinos exentos de la adopción y cumplimiento de esta medida.
La señal de alarma del Observatorio ETS
Los datos del primer informe del Observatorio EU-ETS, liderado por Puertos del Estado y desarrollado por el consorcio CENIT, SBC y Nextport, muestran que los puertos europeos han perdido 11 puntos de cuota de mercado en el segmento de contenedores de larga distancia en apenas dos años, descendiendo del 67% al 56%.
Este "aumento inusual de la actividad" en puertos extracomunitarios cercanos a Europa, como los del Reino Unido o Egipto, no responde a mejoras en su economía interna ni a menores costes operativos, sino a decisiones estratégicas de las navieras para ajustar costes frente a la normativa de emisiones.






