Más coordinación para hacer despegar el ferrocarril

El transporte de mercancías implica cada vez a más actores y requiere que todos ellos trabajen de forma coordinada para que la cadena funcione. En el caso del ferrocarril, esta conexión entre empresas, operadores y otros agentes resulta especialmente relevante: una decisión o una incidencia en un punto del proceso puede terminar afectando al conjunto de la operativa.

Una cadena en la que todo está conectado

Uno de los principales retos identificados fue la coordinación entre los distintos actores que intervienen en el transporte. La información no siempre fluye con la rapidez y el nivel de detalle necesarios, y esto puede dificultar la planificación y la toma de decisiones.

Compartir información de manera más abierta permitiría anticipar necesidades, ajustar mejor las operaciones y responder con mayor rapidez ante posibles incidencias. Sin embargo, todavía existen reticencias a la hora de compartir determinados datos, especialmente cuando las empresas consideran que esa información puede afectar a su posición frente a otros operadores o revelar aspectos sensibles de su actividad.

La cuestión, por tanto, no pasa únicamente por disponer de más información, sino por generar la confianza necesaria para compartirla y utilizarla de forma coordinada. Todos los agentes forman parte de una misma cadena y las decisiones que se toman en un punto pueden tener consecuencias sobre el resto. 

Compartir información para mejorar el servicio 

La comunicación adquiere todavía más importancia cuando se trata de operaciones ferroviarias en las que intervienen diferentes empresas y servicios. Una mayor coordinación entre los participantes puede contribuir a mejorar la planificación de los trenes, anticipar posibles problemas y aprovechar mejor los recursos disponibles.

En este sentido, la digitalización puede facilitar el intercambio de información y mejorar la visibilidad de las operaciones. Pero la tecnología, por sí sola, no resuelve el problema: también es necesario avanzar hacia una mayor colaboración entre los distintos actores de la cadena y establecer dinámicas de trabajo que permitan compartir la información relevante cuando realmente se necesita.

Fiabilidad y agilidad: dos condiciones para ganar confianza

Ferran Soler, Logistics Manager de NOEL ALIMENTARIA, en el vídeo de la jornada de AECOC.

Otro de los retos tiene que ver con la fiabilidad de las operaciones ferroviarias y con la capacidad de responder a las necesidades concretas de las empresas cargadoras.

Para las compañías que utilizan servicios ferroviarios multicliente, por ejemplo, una incidencia que provoque la inmovilización de un tren puede tener consecuencias económicas importantes, especialmente en función del tipo de mercancía transportada. Esta percepción del riesgo condiciona en algunos casos la decisión de incorporar el ferrocarril a sus cadenas logísticas.

A ello se suma el factor tiempo. Los procesos de carga y descarga y los tiempos de paso por las terminales intermodales son elementos que pueden resultar determinantes para determinados productos y operativas. Reducir estos tiempos y mejorar la planificación de las operaciones puede contribuir a que el ferrocarril responda mejor a las necesidades de sectores con una elevada rotación de mercancías.

Por eso, mejorar la experiencia del usuario del transporte ferroviario no depende únicamente de incrementar la capacidad de las infraestructuras. También pasa por hacer más previsibles las operaciones, reducir tiempos y ofrecer a las empresas la seguridad necesaria para confiar en el servicio.

Más coordinación entre actores, más ferrocarril entre territorios

El debate pone de manifiesto que existe interés por incorporar el ferrocarril a las cadenas de transporte, pero que para que ese interés se traduzca en un mayor uso es necesario seguir trabajando en aquellos aspectos que condicionan la operativa diaria.

La mejora de las herramientas digitales, una mayor coordinación entre empresas y operadores y unos procesos de carga, descarga e intercambio modal más ágiles pueden contribuir a construir un servicio ferroviario más ajustado a las necesidades del usuario o cargador.

En definitiva, hacer crecer el ferrocarril de mercancías es también una cuestión de coordinación. Cuando la información fluye, los distintos actores conocen mejor las necesidades del resto y las operaciones se planifican de forma conjunta, el ferrocarril puede integrarse con mayor facilidad en las cadenas logísticas y ofrecer una alternativa cada vez más adaptada a las necesidades de las empresas.

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