La Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico ha reforzado este mes su presencia en Bruselas con una intensa agenda de trabajo junto a instituciones europeas, empresas y organismos clave para seguir impulsando el desarrollo del Corredor Atlántico.

Bruselas ha sido uno de los principales escenarios de trabajo de la Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico durante el mes de junio. Allí, el comisionado, José Antonio Sebastián, mantuvo una intensa agenda de reuniones con instituciones comunitarias, representantes empresariales y organismos especializados para seguir avanzando en una prioridad compartida: consolidar el Corredor Atlántico como uno de los grandes ejes de la movilidad y la logística europeas.

Uno de los momentos más relevantes fue la participación en el foro semestral del Corredor Atlántico, donde España pudo compartir los avances que está desarrollando en el marco de la Red Transeuropea de Transporte e intercambiar experiencias con el resto de los países y regiones que forman parte del corredor. A ello se sumó la presentación de Friends of the Atlantic, una iniciativa impulsada en el Parlamento Europeo para acercar el proyecto a los eurodiputados y reforzar el respaldo institucional a este eje estratégico.

La agenda también incluyó varias reuniones de trabajo junto al coordinador europeo del Corredor Atlántico con representantes de las organizaciones empresariales de Asturias, Galicia y León en la sede de la Dirección General de Movilidad y Transporte (DG MOVE) de la Comisión Europea, además de un encuentro con Europe's Rail Joint Undertaking para abordar los retos y oportunidades que plantea el futuro del transporte ferroviario. Asimismo, el comisionado también participó en una jornada organizada por la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo sobre conexiones transfronterizas y en una nueva edición de los Casa Agora Talks by Lasker, un espacio de diálogo con representantes del ámbito institucional y empresarial europeo.

Más allá de la agenda de reuniones, la visita a Bruselas permitó reforzar la presencia de la Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico en los principales foros donde se decide el futuro de la movilidad europea. Un trabajo que pasa por tejer alianzas, compartir experiencias y defender el papel estratégico del Corredor Atlántico como un proyecto que va más allá de las infraestructuras y que es clave para mejorar la competitividad, la conectividad y la cohesión territorial de Europa.