El papel de los combustibles renovables en la red del Corredor Atlántico

La necesidad de acelerar la descarbonización del transporte de mercancías está impulsando nuevas soluciones energéticas en Europa, especialmente en aquellos sectores donde la electrificación aún presenta mayores dificultades.

La transición energética y la descarbonización del transporte de mercancías van mucho más allá de la electrificación del ferrocarril y de los vehículos eléctricos. En este contexto, el Corredor Atlántico desempeña un papel relevante en la distribución de combustibles renovables, favoreciendo el desarrollo de rutas de transporte más sostenibles en la larga distancia.

La descarbonización del transporte pesado

Uno de los pilares del II Observatorio de la Transición Energética presentado por Exolum es la urgencia de descarbonizar el transporte de mercancías de larga distancia. En este ámbito, las redes logísticas que conectan la península ibérica con el resto de Europa resultan clave para avanzar en este proceso.

Durante la presentación del Observatorio, los expertos destacaron el papel de los combustibles renovables (HVO) y del hidrógeno verde como soluciones inmediatas para el transporte pesado que no puede electrificarse fácilmente, como el transporte aéreo.

El Corredor Atlántico se posiciona como una de las infraestructuras capaces de facilitar su implantación, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono por tonelada transportada.

El potencial del SAF en el transporte aéreo

Algunos aeropuertos de esta red están comenzando a operar con SAF (combustible sostenible de aviación), que puede reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 80% a lo largo de su ciclo de vida en comparación con el queroseno tradicional. España cuenta con potencial para producir hasta el 10% del SAF de Europa gracias a su capacidad de generación de hidrógeno verde y a su base agrícola.

80
%

Reducción de emisiones de CO₂
del SAF frente al queroseno tradicional a lo largo de su ciclo de vida

10
%

del SAF europeo

potencial de producción de España gracias al hidrógeno verde y su base agrícola

La combinación de la descarbonización del transporte ferroviario, aéreo y por carretera permitiría avanzar hacia corredores de transporte de viajeros y mercancías de bajas emisiones, en línea con los objetivos climáticos de la Unión Europea.

El transporte de la energía

Además, España ha incrementado su capacidad de generación de energía renovable en un 11%, lo que favorece el desarrollo de nuevas cadenas de suministro energético hacia Europa. En este contexto, el Corredor Atlántico facilita el transporte eficiente de combustibles renovables y de hidrógeno verde mediante su integración a través de las redes ferroviarias y centros logísticos, ya que permite mover grandes volúmenes de combustibles renovables de forma eficiente y conectarlo con los centros logísticos encargados de su distribución.

+11%

Incremento de la capacidad de generación de energía renovable en España, impulsando nuevas cadenas de suministro energético hacia Europa.

Otro de los aspectos destacados de la presentación del Observatorio es que esta transición no solo responde a una cuestión ecológica, sino también de soberanía energética. El desarrollo de capacidades propias de producción y distribución de combustibles permite reducir la dependencia de terceros países, especialmente en contextos de inestabilidad en los mercados internacionales de petróleo. Asimismo, la mejora de las conexiones con Europa refuerza el papel de España en el ámbito energético. 

Durante la jornada también se puso de manifiesto que la transición energética ya no es una previsión a largo plazo, sino un proceso en marcha en el que España está adquiriendo un papel cada vez más relevante en Europa. En este escenario, el Corredor Atlántico se consolida como una infraestructura estratégica que va más allá del transporte tradicional. Su carácter multimodal, al conectar distintas infraestructuras de transporte con nodos logísticos, facilita una distribución eficiente y segura de los nuevos combustibles, al tiempo que integra energía, logística e industria para impulsar el despliegue de combustibles renovables y nuevas tecnologías de descarbonización.

La transición energética no se limita pues a la descarbonización del transporte, sino que implica también avanzar hacia un modelo basado en la producción energética local y a una menor dependencia exterior.

El futuro del combustible renovable

El Observatorio recoge también tendencias energéticas para los próximos años. Según las previsiones, no solo veremos camiones y trenes menos contaminantes, sino que el futuro también pasa por los combustibles sintéticos o e-fuels, cuya producción utiliza CO₂ capturado del aire, reciclándolo como materia prima para generar estos combustibles de forma más sostenible.

En el caso del Corredor Atlántico, su red de puertos y la industria química asociada pueden desempeñar un papel clave en el desarrollo y la implantación de esta tecnología en Europa, al facilitar tanto la producción como la distribución de combustibles sintéticos.