El año del Burgos – Vitoria

La Línea de Alta Velocidad Burgos–Vitoria ha protagonizado en el último año un avance decisivo, encadenando nuevas licitaciones y autorizaciones que consolidan el desarrollo de una infraestructura llamada a transformar la conexión ferroviaria del norte peninsular. El impulso sostenido de las actuaciones refuerza el papel estratégico del trazado dentro del Corredor Atlántico y acerca la llegada de la alta velocidad al País Vasco. Hasta la fecha, ya se han autorizado cuatro de los siete tramos de la línea, mientras Adif continúa trabajando en los proyectos de los restantes, cuya licitación está prevista en los próximos meses.

El primer tramo: Pancorbo–Ameyugo 

El 21 de febrero de 2025, Adif licitó la construcción del tramo Pancorbo–Ameyugo, de 8,4 kilómetros, con una inversión de 439,2 millones de euros. 

Este contrato supuso el inicio del desarrollo de la nueva LAV, con un trazado de elevada complejidad técnica: el 77% del recorrido discurre en una sucesión de tres túneles y tres viaductos. Entre las estructuras más destacadas figuran el túnel de Pancorbo, de 4 kilómetros, que atraviesa los Montes Obarenes, y el viaducto de 1,1 kilómetros que salva la autovía, la SC-BU-7 y el arroyo de La Llosa. 

La línea Burgos–Vitoria, de 96,6 kilómetros, se estructura en siete tramos, cuya licitación se prevé que se complete durante 2026. El tramo Pancorbo–Ameyugo se encuentra actualmente en construcción. 

2026: nuevo impulso con dos tramos adicionales 

Nada más comenzar el año, Adif dio un nuevo paso al licitar la construcción de otros dos tramos de plataforma, que suman 23,7 kilómetros y que suponen una inversión conjunta de 431,6 millones de euros. 

Las actuaciones corresponden a: 

  • Variante ferroviaria de Burgos–Valle de las Navas (16,7 km), licitada por 159,2 millones de euros, que incluye la construcción de seis viaductos, entre ellos los que cruzan el río Vena (643 m) y el arroyo del Valle (444 m). 

  • Manzanos–La Puebla de Arganzón (7 km), licitado por 272,4 millones de euros, con siete viaductos a lo largo del trazado. Entre ellos destaca el viaducto sobre el río Zadorra, de más de un kilómetro de longitud y 50 metros de altura, con un arco de hormigón de 222 metros. 

Autorización para el tramo Piérnigas–Pancorbo 

Posteriormente, el Consejo de Ministros autorizó licitar la construcción del tramo Piérnigas–Pancorbo, de 22,7 kilómetros, por 295,5 millones de euros (IVA no incluido). 

Este trazado conecta con el tramo Pancorbo–Ameyugo e incluye la ejecución de doce viaductos, entre los que figuran dos sobre el río Oroncillo (de 1,8 km y 1,4 km) y otro sobre el río Oca (de 0,9 km), además de un puesto de adelantamiento y estacionamiento de trenes (PAET). Con esta autorización, cuatro de los siete tramos —54,8 kilómetros— se encuentran ya en construcción o en proceso de licitación. 

Un eje estratégico del Corredor Atlántico 

La Línea de Alta Velocidad Burgos–Vitoria conectará el País Vasco con la red española de alta velocidad, dando continuidad a la línea Madrid–Valladolid–Burgos hacia las capitales vascas y la frontera francesa. La infraestructura mejorará los tiempos de viaje, reforzará la cohesión territorial y contribuirá al desarrollo del Corredor Atlántico. 

El avance registrado en los últimos meses, unido al trabajo en curso para completar la licitación de los tramos restantes, sitúa a 2026 como un año decisivo para el desarrollo de la Línea de Alta Velocidad Burgos–Vitoria. 

La LAV Burgos–Vitoria avanza con nuevas licitaciones y autorizaciones, consolidando su papel estratégico en el Corredor Atlántico y la llegada de la alta velocidad al País Vasco.