El tráfico de contenedores se consolida como indicador de modernización logística. En conjunto, la red creció un 3,93% en TEUS, por encima de la media nacional. Dentro de este contexto, Huelva registró el avance más significativo, con un +39,4% en contenedores, mientras mantiene en los graneles líquidos (22,5 millones de toneladas) su base estructural. En el norte, Santander sostuvo su volumen total (-0,5%) pero reforzó su especialización con más de 161.000 TEUS (+7,6%).
El puerto de Sevilla, único puerto marítimo-fluvial de la red, volvió a demostrar su valor estratégico para la conexión con el interior peninsular, cerrando el ejercicio con un crecimiento del 3,3% en tráfico total.
En la fachada cantábrica y gallega, el comportamiento estuvo condicionado por el ajuste energético. Gijón logró crecer un 1,5%, impulsado por la solidez de sus 12,5 millones de toneladas de graneles sólidos, el mayor volumen de este grupo portuario. Por el contrario, Bilbao (-7,1%) y A Coruña (-6,1%) reflejaron la corrección del sector energético, aunque mantienen su peso estructural. Bilbao gestionó 32,1 millones de toneladas, incluyendo 19,5 millones en graneles líquidos, tercera cifra más alta de la red, mientras A Coruña mantuvo 9,4 millones de toneladas en este segmento.
Más allá de la carga, el factor humano sigue siendo determinante. Santa Cruz de Tenerife y Algeciras superaron conjuntamente los 13,8 millones de pasajeros, y el turismo de cruceros volvió a mostrar dinamismo: Las Palmas incrementó un 24,6% sus escalas, reforzando el impacto económico del sistema portuario en el sector servicios.
El balance del año confirma la tendencia a la especialización en los puertos: el ligero ajuste del tonelaje (-0,63%) convive con la fortaleza del contenedor, la recuperación del pasaje y la estabilidad de los hubs energéticos del norte.