El futuro del transporte de mercancías por ferrocarril en España

El Coordinador del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, analiza el presente y las perspectivas del transporte de mercancías por ferrocarril en España, en un contexto de cambio de paradigma en el modelo de transporte de mercancías, impulsado por el desarrollo de la red transeuropea de transportes, que fomentará el uso del ferrocarril para este fin. 

El comisionado se muestra optimista respecto a la evolución de la cuota de mercancías transportadas por tren y vaticina que, del 4% actual, no solo se alcanzará el 10%, sino que se superará el 11% para 2030. Para lograrlo, explica, resulta fundamental completar las infraestructuras previstas y en construcción, incrementar el material rodante disponible y que tanto las empresas ferroviarias como los operadores logísticos apuesten por el tren, aprovechando la competitividad y flexibilidad que éste también puede ofrecer.

Algunos ejemplos de infraestructuras clave para impulsar el ferrocarril son las conexiones Salamanca–Fuentes de Oñoro, Zaragoza–Teruel–Sagunto, Mérida–Puertollano o Algeciras–Bobadilla–Córdoba. 

En este sentido, sectores como el del cereal, los productos refrigerados y congelados, la automoción y el de las energías renovables y los biocombustibles (hidrógeno verde, etanol, amoniaco o metanol) se verán beneficiados, permitiendo hacer más eficiente, fiable y sostenible el transporte de este tipo de mercancías.  

Asimismo, además del fuerte impulso por parte de las instituciones gubernamentales y de Europa, el traslado de viajeros a la red dedicada de alta velocidad permite que la red convencional aumente su capacidad para cerrar el círculo que impulse el transporte de mercancías por ferrocarril. Así, España se orientará hacia un modelo en el que el tren se convierta en el eje vertebrador del transporte de mercancías, apoyado por la carretera y por el transporte aéreo y marítimo.  

Las empresas verán que esas acciones que se están llevando a cabo en la red de ferrocarril mejoran su competitividad, su precio y su flexibilidad”.
José Antonio Sebastián, Comisionado del Corredor Atlántico