Conexión con Portugal: la salida sur de Vigo y la cooperación bilateral

Las conexiones fronterizas con Portugal y Francia, claves en el futuro del Corredor Atlántico

El Corredor Atlántico avanza en la mejora de sus conexiones transfronterizas, un ámbito que en los próximos años será decisivo para garantizar una red ferroviaria más competitiva, interoperable y alineada con los criterios de financiación europeos. Tanto las conexiones con Portugal como la conexión con Francia forman parte de las prioridades que España ha trasladado a Bruselas, y que ya han sido reconocidas en las nuevas reglamentaciones comunitarias. 

Tal y como explica el comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, estas conexiones no solo se mantienen como estratégicas, sino que han logrado incorporarse en su totalidad a los programas europeos que permiten acceder a mayores recursos financieros para su desarrollo. Eso incluye la inclusión íntegra de la línea Burgos–Burdeos -no únicamente el tradicional San Sebastián–Dax-, o la presentación conjunta por parte de España y Portugal de la línea Madrid–Lisboa desde su inicio hasta su destino final, considerando la línea como un único eje transfronterizo. 

Conexiones con Portugal 

España mantiene actualmente tres conexiones ferroviarias con Portugal, vitales para la articulación del Corredor Atlántico. Una de las actuaciones más relevantes es la salida sur de Vigo, cuyo estudio informativo ya está licitado y que permitirá mejorar el enlace hacia el norte del país vecino. 

A ello se suma la importancia logística de la terminal de Buzas, segunda de España en exportación de vehículos tras Barcelona, lo que exige garantizar corredores ferroviarios fiables que sostengan su actividad. 

Sebastián recuerda que ambos países trabajan conjuntamente en los grandes ejes internacionales Lisboa–Oporto–Vigo y Lisboa–Madrid. Sin embargo, el ritmo de despliegue de la alta velocidad no es el mismo a ambos lados de la frontera: España ha puesto en servicio 750 kilómetros en los últimos seis años, mientras que Portugal aún no ha inaugurado ninguna línea.  

Conexión con Francia 

La conexión con Francia es el otro gran frente abierto y una prioridad para el Corredor Atlántico. La inclusión de la línea Burgos–Burdeos en los mecanismos de financiación europeos refuerza esta apuesta y permite avanzar con una perspectiva de corredor completo. 

Según detalla Sebastián, España está desarrollando todos los trabajos necesarios para contar con sus infraestructuras terminadas en 2030. Será entonces cuando deba completarse el tramo francés para cerrar definitivamente la conexión internacional. 

El Corredor Atlántico mira al 2030 

Los avances en estudios informativos —como el de la salida sur de Vigo—, la electrificación y renovación de líneas estratégicas como Salamanca–Fuentes de Oñoro, y el impulso coordinado de los grandes ejes transfronterizos muestran una hoja de ruta clara: consolidar un Corredor Atlántico moderno y plenamente operativo antes de 2030. Un objetivo que, como subraya el comisionado, solo será posible con la cooperación de todos los actores involucrados y con la mirada puesta en una red ferroviaria europea más integrada y eficiente. 

Lo más destacado

Salida sur de Vigo

Infraestructura que conecta la red ferroviaria atlántica con Portugal.

Terminal de Buzas

Punto de salida de vehículos, solo superado por Barcelona en volumen de exportación.

Cooperación España–Portugal

Proyectos compartidos, con diferente ritmo de ejecución en cada país.

Cuando Portugal llegue a la frontera, nosotros estaremos esperando.”.
José Antonio Sebastián, Comisionado del Corredor Atlántico