En el sector de moda, el tiempo es un factor absolutamente crítico. Los tiempos de tránsito pesan tanto como el coste, ya que la mercancía debe llegar en el momento adecuado; de lo contrario, pierde valor comercial, afecta a la rotación en tienda y puede generar sobrestock o descuentos no previstos.
En este contexto, los servicios ferroviarios todavía presentan limitaciones importantes en cuanto a tiempos de tránsito. Actualmente, para nosotros, el tren no ofrece una respuesta suficientemente competitiva frente al camión en aquellas operativas donde la rapidez es clave, lo que condiciona su utilización para determinados flujos.
El principal margen de mejora que vemos pasa por reducir los lead times y aumentar la fiabilidad del servicio, con mayor frecuencia de trenes, menos restricciones horarias y una mejor gestión de incidencias en la infraestructura. Si el ferrocarril consigue acercarse en tiempos al transporte por carretera, tendría un encaje mucho mayor en un modelo logístico tan exigente en términos de rapidez como el nuestro.